El no creer que haya una vida después de ésta me ha vuelto más propensa aún a aprovechar cada instante de la actual, a sacarle el jugo tal cual naranja, hasta la última pitada tal cual cigarrillo. He acaparado tanta actividad como temas de interés tengo, todo como parte de un proceso de asimilación casi inconsciente de la primera premisa. Y es que solo tengo una oportunidad para hacer las cosas y hacerlas bien y aunque los retos me son siempre simpáticos, a veces la idea me perturba (solo a veces, no hay mucho tiempo para pensar en ello). Días de sueño escaso como éste, en el que haber dormido sentada durante la ida en bus a la universidad me remite al clásico algo es algo, me hacen pensar que tal vez no debería tomarme eso de solo descansaré cuando me muera tan literalmente. La duda se fundamenta en un hecho simple: llevo tres días seguidos sobreviviendo con menos de dos horas diarias de sueño y no sé qué tan sostenible ello sea. He oído que mis almohadas extrañan mis cabellos y no las culpo (aunque yo por mi parte, extraño más mis sábanas). No es posible satisfacer a todos. Por lo pronto, la única solución que salta a mi mente, la menos creativa quizá, es la de dejar de contar horas; por lo menos, hasta ahora parece que es más la conciencia temporal la que agobia, que el desgaste físico mismo. Por el momento,una cerveza (negra y helada), por favor, quiero que eso y solo eso me haga compañía esta amanecida.
miércoles, 16 de junio de 2010
domingo, 13 de junio de 2010
Yosé.
I know it's over and it never really began
(but in my heart it was so real).
(but in my heart it was so real).
And you even spoke to me, and said:"If you're so funny, then why are you on your own tonight?And if you're so clever, then why are you on your own tonight?If you're so very entertaining, then why are you on your own tonight?If you're so very good-looking, why do you sleep alone tonight?"
jueves, 20 de mayo de 2010
Las esferas de la democracia: De los partidos al gobierno.
En la sociedad hay muchos temas de agenda que podrían proceder de haber voluntad; sin embargo, tal vez ninguno aparece tan importante como el del logro de una democracia participativa y representativa, en la cual tanto ciudadanos como partidos políticos sean conscientes de los beneficios para el país que trae consigo asumir la política con responsabilidad. Entre los actores principales, los partidos políticos tienen hoy un largo trabajo a realizar si es que desean perdurar en la esfera pública, pues la suspicacia entre los electores acerca de si su permanencia es aún relevante como campo de acción para el logro del bienestar social se mantiene.
El logro de cierta democracia al interior de los partidos políticos es un primer paso para acceder a un sistema igual de democrático en su totalidad, pues solo con organizaciones con prácticas igualitarias podría aspirarse al logro de mayor transparencia y a la recuperación de credibilidad por parte de los partidos políticos. Un partido podrá ser considerado democrático en tanto garantice la libertad de expresión, se respete al principio de mayoría y se dé un proceso inclusivo de toma de decisiones (Freidenberg 2005). Dichos principios pueden verse materializados en la aprobación de leyes en ciertos países en las cuales se pide a los partidos realizar elecciones internas para elegir a los candidatos a cargos de representación que impida el acaparamiento de poder por una sola cúpula. É sta es una decisión muy importante que se debe dar en conjunto; puesto que la persona que salga elegida lleva en sus manos la responsabilidad de ser representante de toda la organización ante el electorado.
Aún con todo lo mencionado en el párrafo anterior no se ha alcanzado a enumerar todas las variables que manifiestan una condición necesaria para democratizar los partidos. Una muy importante es la del financiamiento equitativo. Éste se refiere a aquel apoyo público y privado que reciben los partidos políticos para poder efectuar sus campañas electorales. Las opciones de recaudación de fondos son diversas, siendo las más usuales aquellos ingresos procedentes de miembros del partido y pequeños donantes (financiamiento base), de instituciones (financiamiento plutocrático), de fondos públicos (subsidio estatal). Asimismo, existen subsidios en especie y apoyos indirectos como por ejemplo el préstamo de salas para reuniones, mobiliarios, computadoras, servicios telefónicos y de transporte (Nassmacher y Koole 2003).
Debido a que aún se carece de transparencia en el manejo de dinero político en muchos países, existe un monitoreo de éste (Nassmacher y Koole 2003). Así, aparecen límites al gasto y a las donaciones percibidas, para evitar que éstas al ser, en muchos casos, demasiado generosas impliquen la presencia de intenciones que no apelen a intereses comunitarios, sino individuales y así faciliten la aparición de una cadena de favores políticos que privilegie a pocos y perpetúe el poder político monopólico. Es por ello que lo más conveniente es que una agencia se encargue de la recibir y evaluar el balance de cuentas (gastos e ingresos) presentado por cada partido político.
Hoy podemos sentir que la democracia está en venta. El dinero manda en la política y la financiación política pasa a ser un mecanismo de influencia (Castells 2009). Mientras mayor sea la inversión de dinero en la campaña, habrá más posibilidades de ganar las elecciones, pues habrá mayor oportunidad de hacer una campaña electoral de mayor alcance. Es por ello que empresarios e individuos interesados en pertenecer a la esfera pública colaboran con el partido con seguridad de que más tarde recibirán un cargo burocrático como pago de favor. El electorado es consciente de dichas preferencias y cadenas de pago y como consecuencia, pierde confianza en el partido por considerarlo envuelto en corrupción.
Definitivamente, hacer una campaña que incluya material audiovisual tiene un precio mucho más alto que seguir un esquema tradicional de propaganda. Actualmente, nos encontramos en la era de lo visual y la imagen y, naturalmente, los electores le dan mayor importancia a la información obtenida de los medios de comunicación y de su entorno cercano (por ejemplo, grupo de amistades y familia) y es gracias a ello que hoy aparece con más frecuencia el concepto de política mediática, puesto que es principalmente a través de los medios como la sociedad se informa. Sin embargo, dicha información se suele encontrar cargada de mensajes que propician el escándalo y se centran en la imagen personal del candidato antes que en el partido que lo acoge (personalismo).
Esta serie de conductas ha conducido a la pérdida de legitimidad de los partidos políticos, pues éstos son asociados con las conductas negativas y vidas escandalosas de sus representantes. Luego, la sociedad no los considera aptos ni con iniciativa de tomar decisiones a favor del bienestar de la sociedad en su conjunto (Castells 2009). Esperemos que haya un resurgimiento de la voluntad política que no permita que la sociedad se acostumbre a la corrupción e inequidad y podamos así seguir adelante en la lucha por un mundo con menores brechas entre ciudadanos.
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Bibliografía
CASTELLS, Manuel
“Programando las redes de comunicación: política mediática, política del escándalo y crisis e la democracia”, en: Comunicación y Poder. Madrid: Alianza Editorial 2009.
FREIDENBERG, Flavia
“Mucho ruido y pocas nueces: organizaciones partidistas y democracia interna en América Latina”, en POLIS 2005, Vol. 1 n 1
NASSMACHER, Karl- Heinz y Rudd Koole
“Europa Continental”, en Zovatto, Daniel (coord. et. al.). Dinero y contienda político electoral: reto de la democracia, México: Fondo de Cultura Económica, 2003.
domingo, 16 de mayo de 2010
lunes, 10 de mayo de 2010
Unattainable.
If only songs were sung to guide the doubtful ones...
Este disco de Little Joy es una joyita. Para escucharlo una y otra vez, perfecto.
domingo, 25 de abril de 2010
Obreras.
Desde pequeña disfruto desorientando hormiguitas. Las persigo con mis dedos. Éstos avanzan y se contornean, haciendo una mímesis de alguien que camina. Lucen de gigante magnitud al lado del pequeño cuerpo (cabeza, tórax, abdomen) del insecto que corre ya sin rumbo, separado del resto de la manada. En teoría son tan pequeñas y poco perjudiciales, pero a la vez tan insoportablemente distractoras que parece que me retaran a provocarles lo mismo: despistarlas. Las sigo despacio (pero, ¡mira como hasta sueltan el pan!) hasta que recuerdo que ellas se encuentran tan presas del trabajo como yo esta tarde y queda espacio para la compasión. Condenada empatía, siempre anteponiéndote a mis placeres culposos.
jueves, 15 de abril de 2010
Vivre sa vie.
The more one talks, the less the words mean.
Vivimos la vida entre el habla y el silencio. Uno de los mejores diálogos que he escuchado en una película (si es que no, el mejor de todos). La película es de Jean Luc Godard, en castellano se llama Vivir su vida.
- ¿Por qué hay q hablar siempre? Muy a menudo habría q callarse, vivir en silencio. Cuanto más se habla, menos quieren decir las palabras...
--Tal vez, pero... ¿se puede?
- No lo sé.
-- Siempre me impresionó que no se puede vivir sin hablar.
- Sería agradable vivir sin hablar.
-- Sí, sería hermoso, ¿eh? Es como si ya no se amase... Sólo que no es posible.
- Pero, ¿por qué? Las palabras deberían expresar exactamente lo que se quiere decir. ¿Es que nos traicionan?
-- Pero nosotros las traicionamos también. Se debe poder llegar a decir lo q hay q decir, ya que se llega a escribir bien...
-- Piensa: a alguien como Platón. se le puede aún comprender, se le comprende. Sin embargo escribió en griego, hace 2.500 años. Nadie sabe la lengua d aquella época, al menos, no exactamente.
-- Sin embargo, llega algo. Por tanto debe lograr expresarse bien... Y es preciso.
- ¿Y por qué hay q expresarse? ¿Para comprenderse?
-- Hay que pensar, y para pensar hay que hablar. No se piensa d otro modo. Y para comunicar hay que hablar, es la vida humana.
- Sí, pero es muy difícil. Yo pienso q la vida debería ser fácil. Tu historia d "Los Tres Mosqueteros"; quizá sea muy hermosa, pero es terrible.
-- Sí, pero es una indicación. Creo q se aprende a hablar bien sólo cuando se ha renunciado a la vida por un tiempo. Es el precio.
- Entonces, hablar ¿es mortal?
-- Hablar es casi una resurrección con respecto a la vida. Cuando se habla hay otra vida distinta q cuando no se habla. Entonces, para vivir hablando uno debe haber pasado por la muerte d vivir sin hablar.
-- No sé si me explico bien, pero hay una especie de ascesis q te impide hablar bien hasta que se mira la vida con despego.
- Pero la vida d todos los días no se puede vivir con... No sé yo..., con...
-- Con despego. Se oscila, por eso se va del silencio a la palabra. Oscilamos entre ambos porque es el movimiento d la vida. d la vida cotidiana uno se eleva a una vida..., llamémosla superior. Es la vida con el pensamiento. Pero esta vida presupone q se ha matado la vida muy cotidiana, la vida demasiado elemental.
- Entonces, ¿pensar y hablar es lo mismo?
-- ¡Lo creo! Está dicho en Platón; es una vieja idea. Uno no puede distinguir el pensamiento de las palabras que lo expresan. Un momento d pensamiento sólo puede ser captado por las palabras.
- Entonces, ¿hablar es un poco correr el riesgo d mentir?
-- Sí, porque la mentira es uno d los medios d buscarlo. Errores y mentiras son muy parecidos. No hablo d mentiras ordinarias como prometer q vendré mañana, y luego no venga, porq no quise. ¿Comprende?, eso son cosas.
-- Pero la mentira sutil es muy poco diferente d un error. Uno busca y no encuentra
la palabra justa. Por eso le sucedía lo de no saber ya qué decir. Tenía miedo d no encontrar la palabra exacta. Yo creo que es eso...
- ¿Cómo estar seguro d haber encontrado la palabra justa?
-- Bueno, hay que trabajar. Es necesario un esfuerzo. Uno debe decir lo necesario d modo q sea justo, que no hiera, que diga lo que quiere decir, que haga lo que tiene que hacer sin herir y sin hacer daño.
- Hay q tratar d ser d buena fe. Alguien me dijo: "La verdad está en todo, incluso en el error."
-- ¡Es cierto!. Francia no lo vio en el siglo XVII. Se creyó q se podía evitar el error, no sólo la mentira, y q se podía vivir en libertad así directamente. Y no es posible. Por lo tanto Kant, Hegel, la filosofía alemana... son para reconducirnos a la vida. y para saber aceptar que hay que pasar por el error para llegar a la verdad.
- ¿Y qué piensa del amor?
-- Ha bastado que se introduzca el cuerpo. Leibnitz introdujo lo contingente... Las verdades contingentes y las verdades necesarias hacen la vida. La filosofía alemana ha mostrado q en la vida, se piensa con las servidumbres y errores d la vida. Y hay q apañárselas con eso, es cierto.
- ¿No debería ser el amor lo único verdadero?
-- Sí, pero sería necesario q el amor fuese siempre verdadero. ¿Conoce a alguien que sepa inmediatamente lo q ama? No. Cuando se tienen veinte años no se sabe lo q se quiere. Se saben migajas, se agarra uno a su experiencia, se dice: "Me gusta esto". A menudo se mezcla.
-- Pero para constituirse con sólo lo que a uno le gusta, hace falta la madurez. Es precisa la búsqueda. Esa es la verdad de la vida. Por eso el amor es una solución, con la condición de que sea verdadero.
--Tal vez, pero... ¿se puede?
- No lo sé.
-- Siempre me impresionó que no se puede vivir sin hablar.
- Sería agradable vivir sin hablar.
-- Sí, sería hermoso, ¿eh? Es como si ya no se amase... Sólo que no es posible.
- Pero, ¿por qué? Las palabras deberían expresar exactamente lo que se quiere decir. ¿Es que nos traicionan?
-- Pero nosotros las traicionamos también. Se debe poder llegar a decir lo q hay q decir, ya que se llega a escribir bien...
-- Piensa: a alguien como Platón. se le puede aún comprender, se le comprende. Sin embargo escribió en griego, hace 2.500 años. Nadie sabe la lengua d aquella época, al menos, no exactamente.
-- Sin embargo, llega algo. Por tanto debe lograr expresarse bien... Y es preciso.
- ¿Y por qué hay q expresarse? ¿Para comprenderse?
-- Hay que pensar, y para pensar hay que hablar. No se piensa d otro modo. Y para comunicar hay que hablar, es la vida humana.
- Sí, pero es muy difícil. Yo pienso q la vida debería ser fácil. Tu historia d "Los Tres Mosqueteros"; quizá sea muy hermosa, pero es terrible.
-- Sí, pero es una indicación. Creo q se aprende a hablar bien sólo cuando se ha renunciado a la vida por un tiempo. Es el precio.
- Entonces, hablar ¿es mortal?
-- Hablar es casi una resurrección con respecto a la vida. Cuando se habla hay otra vida distinta q cuando no se habla. Entonces, para vivir hablando uno debe haber pasado por la muerte d vivir sin hablar.
-- No sé si me explico bien, pero hay una especie de ascesis q te impide hablar bien hasta que se mira la vida con despego.
- Pero la vida d todos los días no se puede vivir con... No sé yo..., con...
-- Con despego. Se oscila, por eso se va del silencio a la palabra. Oscilamos entre ambos porque es el movimiento d la vida. d la vida cotidiana uno se eleva a una vida..., llamémosla superior. Es la vida con el pensamiento. Pero esta vida presupone q se ha matado la vida muy cotidiana, la vida demasiado elemental.
- Entonces, ¿pensar y hablar es lo mismo?
-- ¡Lo creo! Está dicho en Platón; es una vieja idea. Uno no puede distinguir el pensamiento de las palabras que lo expresan. Un momento d pensamiento sólo puede ser captado por las palabras.
- Entonces, ¿hablar es un poco correr el riesgo d mentir?
-- Sí, porque la mentira es uno d los medios d buscarlo. Errores y mentiras son muy parecidos. No hablo d mentiras ordinarias como prometer q vendré mañana, y luego no venga, porq no quise. ¿Comprende?, eso son cosas.
-- Pero la mentira sutil es muy poco diferente d un error. Uno busca y no encuentra
la palabra justa. Por eso le sucedía lo de no saber ya qué decir. Tenía miedo d no encontrar la palabra exacta. Yo creo que es eso...
- ¿Cómo estar seguro d haber encontrado la palabra justa?
-- Bueno, hay que trabajar. Es necesario un esfuerzo. Uno debe decir lo necesario d modo q sea justo, que no hiera, que diga lo que quiere decir, que haga lo que tiene que hacer sin herir y sin hacer daño.
- Hay q tratar d ser d buena fe. Alguien me dijo: "La verdad está en todo, incluso en el error."
-- ¡Es cierto!. Francia no lo vio en el siglo XVII. Se creyó q se podía evitar el error, no sólo la mentira, y q se podía vivir en libertad así directamente. Y no es posible. Por lo tanto Kant, Hegel, la filosofía alemana... son para reconducirnos a la vida. y para saber aceptar que hay que pasar por el error para llegar a la verdad.
- ¿Y qué piensa del amor?
-- Ha bastado que se introduzca el cuerpo. Leibnitz introdujo lo contingente... Las verdades contingentes y las verdades necesarias hacen la vida. La filosofía alemana ha mostrado q en la vida, se piensa con las servidumbres y errores d la vida. Y hay q apañárselas con eso, es cierto.
- ¿No debería ser el amor lo único verdadero?
-- Sí, pero sería necesario q el amor fuese siempre verdadero. ¿Conoce a alguien que sepa inmediatamente lo q ama? No. Cuando se tienen veinte años no se sabe lo q se quiere. Se saben migajas, se agarra uno a su experiencia, se dice: "Me gusta esto". A menudo se mezcla.
-- Pero para constituirse con sólo lo que a uno le gusta, hace falta la madurez. Es precisa la búsqueda. Esa es la verdad de la vida. Por eso el amor es una solución, con la condición de que sea verdadero.
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