jueves, 10 de septiembre de 2009

Don Fulanito.

No es que no me guste tener tiempo libre, es que sentirme productiva me gusta más. Por ello, casi a manera de trueque pre-colonial, me ofrecí como voluntaria en un coloquio de mi universidad, pues a cambio podría asistir a las charlas sin pagar un centavo. Una amplia sonrisa, hablar inglés y facilidad para entender acentos me bastaron hoy. Además, mientras guiaba a los asistentes de un auditorio a otro, tenía agradables conversaciones. Después de guiar a unas mujeres argentinas al auditorio de ciencias sociales, vi a una amiga bajar por las escaleras y empezamos a conversar. De pronto vi a un hombre al que le colgaba un carnet de participante del coloquio. Era alto, de lentes y cabello gris (de esos que se nota que han sido guapos cuando bordeaban los treinta, pero ahora inspiran más ternura y admiración que cualquier otra cosa) e iba y venía con unos papeles entre las manos.

Yo: Disculpe... - como no volteaba, pensé que estaba empleando un código equivocado, entonces corregí - Excuse me... do you need any help?
Él: if I need help? (y empezó a hablar castellano), mi nombre es Fulanitodetal (mostrándome bien la ficha que le colgaba del cuello y por la cual deduje al inicio que se trataba de un participante del coloquio)
Yo: Oh, bueno, pero... necesita ayuda?
Él: No, pero me parece increíble que quieras ayudarme. Con qué quieres ayudarme?
Yo: Oh, no, nada, nada. Es que parecía perdido, por eso hablé en inglés.
Él: Ah, bueno! (y nos alejamos)

Tenía que volver a mi rol de voluntaria, así que dije adiós a mi amiga y empecé a caminar muy rápido. Vi de nuevo al señor a quien pretendí ayudar (sin que necesitara mi ayuda ) hace un momento, me sonrió y tuvimos una conversación de segundos que recuerdo así:

Él: Qué haces como voluntaria?
Yo: Bueno, acompaño a la gente a los auditorios, acomodo los papeles con los nombres... (unas personas que se acercaron a saludarlo me interrumpieron, una vez que acabaron continué) y usted? dicta clases en la universidad?
Él: Sí, desde hace 25 años
Yo: En filosofía?
Él: No, en economía
Yo: Vaya! bueno, yo me voy por aquí, chau (e hice adiós agitando la mano)

Acabado mi horario de apoyo, me dirigí al auditorio de derecho en el que (por fin) todos los asistentes se juntan para escuchar una misma charla (usualmente se dan varias en simultáneo, en auditorios distintos). Cuando llegué, el señor economista con el que me había visto un par de veces estaba sentado en el panel, junto a cuatro personajes más. La mujer del medio, una inglesa, lo presentó diciendo and here's Fulanitodetal, who basically doesn't need an introduction, he's running this whole thing. Ala. Era el organizador de todo y además súper conocido en el mundillo de la economía. Con razón se reía mucho cuando notó que yo sabía tanto de él, como él de mí (quiero decir: nada). Para mí las cosas no cambian mucho, le hubiera hablado con la misma naturalidad de haber sabido la recatafila de títulos que se maneja; creo que la cosa iba más por el lado de que él encontraba inaudito que alguien no sepa quién es (ouch, ego).

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Ah.

Esta mañana una amiga y yo le hicimos una pregunta al profesor en clase y nos miró con cara de huevadas hablan, no?. Creo que me cae bien.





Nueve del nueve del nueve
(09/09/09),
qué paja.

999.

Siendo nueve del nueve del nueve, me esperaba un día por demás inusual. No lo fue. Creo que no debí haberlo "esperado", debí haber arreglado cosas para que lo fuera. Igual ya no importa, el día ya casi acaba.

martes, 8 de septiembre de 2009

La esperaba.

Hace no más de diez minutos vi a un muchacho esperando a su chica fuera del baño de mujeres. Cargaba un bolso. Uno color rojo chillón de tamaño desmesurado. De tener un novio, pondría a prueba sus cualidades viriles de dicha forma. No sé si por considerarlo necesario, pero al menos válido en estos tiempos en los que darle el beneficio de la duda a los demás parece conveniente. En los que (casi) todo es pantalla y lo que parece, no es. Además, sería divertido, cierto? Eso de que todos lo vean paradito ahí cargando un objeto tan coqueto y se queden mirándolo, como si acaso un hombre no pudiese tener tan buen gusto.




Me aburro.
(Hueco de diez a
11 en la PUCP)

domingo, 6 de septiembre de 2009

Mia Wallace lo dijo.

M: Don't you hate that?
V: What?
M: Uncomfortable silences. Why do we feel it's necessary to yak about bullshit in order to be comfortable?
V: I don't know... that's a good question.
M: That's when you know you've found somebody special: when you can just shut the fuck up for a minute and comfortably enjoy the silence.







(Mia Wallace y Vincent Vega conversan en Pulp Fiction, 1994)

jueves, 3 de septiembre de 2009

Humbug, me gustas.

Humbug (n. )
1. Something intended to deceive; a hoax or fraud.
2. A person who claims to be other than what he or she is; an impostor.
3. Nonsense; rubbish.
4. Pretense; deception.



Decepción no fue la palabra que se me vino a la mente cuando escuché los casi 40 minutos que dura este disco, hace casi un mes. Parecía como si se hubieran planteado algo como "volvamos al underground, arriesguémonos y probemos algo que no hayamos hecho antes" y aquellos fueron los minutos más oscuros que había recibido de los Arctic Monkeys. Humbug no es un disco de fácil digestión, ni lleno de hits medio bailables del estilo Brianstorm o I bet you look good on the dancefloor. No diría que el disco representa una evolución, pues no le estaría haciendo justicia a los discos anteriores que me convirtieron en seguidora de la banda, mucho menos diría que se trata de un retroceso. Es, más bien, un disco de cambios interesantes que vale la pena aplaudir por el hecho de no haberse colgado de aquello que ya conocen y saben que vende, si no más bien de la necesidad de probar con algo distinto que todo artista tiene. El disco comienza con la fuerte batería de My propeller, canción a la cual le sigue Crying lightning, el sencillo más comercialón del disco (el cual no deja de ser excelente). Asimismo, el disco es una joya en tanto lírica, Alex Turner no sabe decepcionarme. La principal evidencia para hablar de su talento como compositor es cornerstone, la cual es una de mis canciones favoritas del álbum junto con pretty visitors.






Me gusta el cambio, ergo me gusta Humbug.
Dénle una oportunidad, si pueden.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Pienso en hue-va-das.

Últimamente mis cavilaciones bordean lo absurdo. Como por ejemplo, la otra vez, cuando caí en la cuenta de que dejo de hacer cosas y me pierdo sucesos de los cuáles podría ser espectadora mientras duermo. Me puse a pensar en que tal vez debería dejar de dormir por completo y aprovechar cada vuelta que da el minutero del reloj como me plazca. Dichos acontecimientos podrían ser de lo más increíbles y solo dejaría de hablar sobre ellos en modo subjuntivo en tanto los experimentara por mí misma, pensaba. Luego de una ausencia antojadiza, regresa aquella Raisa racional y re-ordena todo de una vez para que me dé cuenta de algo que sé desde siempre (¿cuán absurdo puede ser sorprenderse por algo que se sabe con antelación?): por más ganas que tenga de aprovechar el tiempo al máximo, más fuerte (y cercano a mi naturaleza) será el deseo de caer en cama después de no haber rozado una por horas. Inmediatamente después, cuando mi parte racional se ha reunificado ya completamente con esa otra que permite que me comporte como una cándida ilusa, me doy cuenta de que también me estoy perdiendo de algo mientras realizo cuestionamientos que no me llevan a ninguna parte y eso me resulta igual de ridículo que el hecho de si quiera haber considerado la posibilidad inhumana de no dormir más.